Infusiones para bebés

Infusiones para bebés lactantes

La OMS y la AEPED recomiendan lactancia exclusiva (ya sea materna o de fórmula) en los bebés menores de 6 meses.

Sin embargo, el mercado está lleno de productos para bebés menores de 6 meses, indicados especialmente para ellos (desde el primer día, presumen) y que prometen que los bebés dormirán mejor y que no tendrán gases a padres desesperados por la falta de sueño y por los llantos de sus bebés.

Entonces… ¿son buenas las infusiones para bebés?

No, no son buenas. Y no solo no son buenas, sino que pueden ser peligrosas.

Lo primero a tener en cuenta es que que un bebé llore o no duerma toda la noche del tirón no es una enfermedad y no debería tratarse como tal, y mucho menos, automedicar al bebé. Si el bebé está enfermo debe ser un pediatra el que lo trate y le paute la medicación y la dosis pertinente. Si el bebé en brazos no llora y al lado de sus padres duerme es un bebé normal que no requiere medicación de ningún tipo.

Las infusiones y otros remedios «de la abuela» lejos de ser inocuos pueden poder en riesgo la salud de nuestro bebé, ya que estaríamos dando unas hierbas con un principio activo del que desconocemos la concentración y la cantidad máxima que el organismo del bebé puede asimilar. Por ejemplo, el anís, el hinojo y el comino tienen como principio activo el anetol, que es un depresor neurológico. Administrados al bebé y según la dosis, produce somnolencia, convulsiones y coma. Ninguna tontería. Otro ejemplo es la manzanilla, que administrada en infusión a los menores puede causar botulismo.

Además un bebé al que damos una infusión podría saltarse una toma de leche y perderse los nutrientes y las grasas de la toma que se está saltando (ya sea de leche materna o de fórmula) por llenarse la barriga de agua y hierbas de dudosa procedencia. Saltarse tomas en bebés tan pequeños los puede llevar a desnutrirse.

Infusiones para bebés

¿Y las infusiones hechas especialmente para bebés?

Las mejores y más conocidas marcas de alimentación infantil tienen entre sus filas estas infusiones para mejorar las noches de los bebés y además ayudarles con las digestiones y los molestos gases. Las familias, tras noches sin dormir y desesperados si nuestro bebé llora y se retuerce podemos caer en la tentación de comprar estas infusiones, porque si estas famosas y reconocidas marcas las venden, ¿cómo van a ser malas?

No es fácil encontrar imágenes de los ingredientes y la información nutricional de estos productos pero he conseguido dos. Me gustaría mostrároslas y comentarlas.

Estas son las partes de atrás de dos de estas infusiones, una para dormir y la otra para las digestiones. Las dos tienen como ingrediente en común y principal la «dextrosa» que es una manera elegante de decir azúcar.

Luego la azul lleva tila (3,5%), melisa (2,5%) y manzanilla (2%) y la verde lleva manzanilla (4%) e hinojo (3,5%) que son hierbas cuyos principios activos nos ayudan a dormir y con la digestión. El problema es el porcentaje restante (que ese no lo ponen) 92% de azúcar para la infusión de dormir y 92,5% de azúcar para la digestiva.

Si atendemos al valor nutricional podemos ver que no tienen grasas, no tienen fibra, ni proteína ni sal, pero tienen hidratos de carbono, concretamente 95 gramos de azúcar por cada 100 gramos de producto. No está mal.

Si tenemos en cuenta que la OMS y todos los organismos oficiales recomiendan retrasar la introducción de azúcar lo más posible, pero mínimo hasta los 3 años para evitar enfermedades no transmitibles como diabetes y caries, pues estas infusiones no parecen un producto adecuado para bebés «desde el primer día».

En ambas el fabricante recomienda dar de 1 a 3 veces diarias la infusión, 2,5 gramos de producto a menores de 2 meses y 5 gramos de producto a los menores de 6 meses. Eso suma la friolera de 7,12 gramos de azúcar al día para menores de 2 meses y de 14,25 gramos a menores de 6 meses. Las recomendaciones de ingesta de azúcares de la OMS es de, como máximo, un 5% de las calorías diarias consumidas, en adultos con una dieta de 2000kcal sería de 25 gramos como máximo. ¿En serio es razonable darle a un bebé más de 7 gramos de azúcar?

Realmente, no sé por qué se permite que estos productos se comercialicen. Y no sé como no se les cae la cara de vergüenza a quienes consienten que envenenemos a nuestros bebés desde su nacimiento.

Si el bebé está enfermo al pediatra. Y si no lo está paciencia, brazos, amor y ánimo, que todo pasa.

Fuente:


https://www.aeped.es/sites/default/files/2-alimentacionlactantes_normas_recomendadasue.pdf

http://lactanciaypediatrialaplata.blogspot.com/2006/12/clicos-carlos-gonzlez.html

https://www.who.int/nutrition/publications/guidelines/sugar_intake_information_note_es.pdf

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